Los burócratas suprimen la votación de desrreconocimiento de los sindicatos

Por el Senador Andy Vidak
Thursday, November 6, 2014

Publicado en Kern County Valley Ag Voice – Edición de noviembre de 2014

Creo en el derecho de los trabajadores del campo a votar si quieren ser representados por un sindicato o no.  Pero cuando 3,000 empleados de una granja del Valle votaron en este mismo mes hace un año para cortar sus lazos con un sindicato, la Agricultural Labor Relations Board (ALRB) de California, propiedad de un sindicato, se negó a contar los votos y persiguieron injustamente a su empleador.  Eso es inaceptable.

En la toma del poder por parte de los jefes del sindicato, se presentó el Proyecto del Senado 25 en un intento por “desequilibrar” el campo de juego contra los trabajadores del campo y sus empleadores al facilitarles aún más a los sindicatos la posibilidad de forzar la firma de contratos colectivos de negociación entre los empleadores y trabajadores.  El SB 25 hubiera hecho aún más dificultoso para los empleadores agrícolas a defender a los empleados que no quieren o que no tienen la necesidad de contar con representación sindical. 

Además, el SB 25 favorecía a un solo lado.  Se supone que las negociaciones colectivas dan lugar a un contrato que representa el acuerdo mutuo entre los partidos. Este proyecto se alejó de ese objetivo al proponer a imponer una “mediación obligatoria” para la firma de contratos colectivos de negociación entre los empleadores agrícolas y los sindicatos.

El SB 25 también hubiera obligado a la asociación como miembros.   Bajo el proceso de mediación obligatoria, los empleados pierden el derecho de voto en la ratificación de una propuesta de contrato. El objeto de este proyecto era facilitar la forma de forzar a los empleados a asociarse a un sindicato cuando no quisieran hacerlo.

Y finalmente, el SB 25 hubiera negado el debido proceso.  Según la coalición de empleadores agrícolas que se oponía a esta medida, “el SB 25 niega el debido proceso a los empleadores agrícolas previsto en la Ley de Relaciones Laborales Agrícolas (Agricultural Labor Relations Act) limitando severamente la capacidad de los empleadores para acceder a los tribunales para mantener la orden de la Junta de Relaciones Laborales Agrícolas (Agricultural Labor Relations Board) que implementa un contrato sindical impuesto por la junta”.

Si bien la Legislatura aprobó esta medida injusta en la mayoría de las líneas partidarias, el Gobernador Brown, afortunadamente, la vetó.

En el texto de su veto, el Gobernador Brown escribió: “Tanto la ejecución del contrato como las disputas sobre elección deberían tratarse, de modo que el proceso sea equilibrado y justo. Este proyecto sólo trata la ejecución del contrato. Deberíamos observar el proceso completo antes de realizar cambios adicionales”.

Hace un año que la ALRB impugnó los votos que los trabajadores del campo habían emitido en una elección para el desrreconocimiento del sindicato.  Es lamentable que los burócratas estatales tengan el poder de suprimir la voz de los trabajadores del campo, que deberían tener el derecho último de decidir sobre su representación. 

La ironía es que Cesar Chavez luchó para otorgarles a los trabajadores del campo el derecho de votar.  De hecho, una de sus citas famosas se ajusta perfectamente a la batalla contra la ALRB dictatorial actual: “Estamos cansados de las palabras, de las traiciones, de la indiferencia... La época en que los trabajadores del campo no decían ni hacían nada para defenderse quedó atrás... Ahora tenemos una fe renovada.  Con nuestra fuerte voluntad, nuestro movimiento está modificando estas condiciones... Seremos escuchados”.

Es tiempo de contar esos 3,000 votos.