Engañoso impuesto al combustible patea a los habitantes del Valle cuando están caídos

Por el Senador Andy Vidak
Wednesday, October 29, 2014

Publicado en Kern County Valley Ag Voice – Edición de agosto de 2014

Los agricultores de California ya han recibido golpes duros por los efectos de la peor sequía que el estado haya sufrido en décadas y ahora deberemos enfrentar un nuevo impuesto, a menos que la Legislatura haga algo al respecto.

El 1 de enero se cobrará un nuevo impuesto al gas de 16 centavos por galón cada vez que llenamos el tanque. Este nuevo impuesto fue elaborado por la Junta de Recursos Aéreos de California (CARB), la misma junta que ya nos ha exigido a muchos de nosotros que paguemos innecesariamente por reparaciones o modernizaciones en nuestros camiones, equipos agrícolas y bombas.  Este impuesto golpeará directamente a nuestros bolsillos por un costo de $101 a $485 al año por vehículo o entre $2 y $10 mil millones en todo el estado.

Este impuesto oculto (y seamos claros, este es un impuesto aunque los burócratas del estado lo llamen “cuota”) fue desarrollado en forma secreta para hacernos pagar diversos programas y subsidios gubernamentales apoyados por ambientalistas radicales, como el proyecto del Tren de Alta Velocidad (HSR) del gobernador Brown.  El HSR, como ustedes saben, es un despilfarro que está destruyendo las tierras agrícolas de primera calidad del Valle.

Lo que los burócratas del gobierno y los jefes de los partidos de elite de Sacramento no entienden es que el combustible no es un lujo para la mayoría de los californianos, sino una necesidad. Los trabajadores tienen que llegar al trabajo y los agricultores necesitan transportar sus cosechas. Muchas familias todavía tienen que llevar a sus hijos a la escuela, y los agricultores necesitan utilizar sus maquinarias, que necesitan combustible para cultivar los alimentos que comemos. Los habitantes urbanos ultrarricos de San Francisco y Los Ángeles pueden optar por no pagar este nuevo impuesto al gas comprándose automóviles eléctricos subsidiados por el estado.  La mayoría de las familias trabajadoras y empresas no tienen esta opción.

Estoy especialmente preocupado por las personas que viven y trabajan en nuestro Valle.

Todavía estamos tratando de recuperarnos de los efectos de la recesión. Las tasas de desempleo y pobreza en algunas de nuestras comunidades son el doble o el triple de las de todo el estado y existe un sufrimiento real en las personas a causa de la sequía. Lo último que los habitantes del Valle necesitan es otro golpe a sus bolsillos.

El impacto en nuestras industrias agrícolas, transportistas y energéticas es igual de terrorífico para los agricultores. Según un estudio de la California Trucking Association, programas ambientales radicales similares aumentarán los precios del diésel en un 50 por ciento hacia 2020. Esto generará mucho más que sólo aumentos en los precios para el funcionamiento de bombas y tractores. Veremos aumentar los costos de todo, desde los equipos, el transporte de fertilizantes, el secado de granos, el transporte de productos y el procesamiento de alimentos.

Afortunadamente, la oposición está creciendo rápidamente a medida que más californianos conocen sobre este impuesto oculto. Estoy orgulloso de trabajar junto a otros californianos para presionar a los legisladores liberales urbanos para que tomen medidas para la eliminación de este impuesto oculto antes de que entre en vigencia. Recientemente, se presentó una ley para demorar este impuesto erróneo por tres años y yo he solicitado ser coautor.  Tengo la esperanza de que más legisladores del Valle también se pongan en marcha para trabajar juntos en esta ley y poder detener este impuesto ahora, antes de que sea demasiado tarde.

Es una ardua batalla, pero debemos hacer todo lo posible para proteger a los agricultores, a los trabajadores del campo y a todos los californianos del aumento en los impuestos al combustible.   En lugar de aprobar nuevos impuestos y cuotas para los californianos, deberíamos trabajar juntos para fomentar sólo aquellas pólizas y normas que les brinden nuevas oportunidades y generen empleo. 

Los invito a contactarse con el gobernador Jerry Brown por teléfono al (916) 445-2841 o por fax al (916) 558-3160 y a hacerle llegar su oposición a este engañoso impuesto a los combustibles.